Los dos caminos de cada kWh generado
Con una instalación de autoconsumo, el contador mide en cada momento qué hace tu generación:
- Autoconsumo: el kWh se usa en tu instalación en el mismo instante en que se genera. Su valor económico es el precio completo que no pagas: energía, peajes y cargos de esa hora y periodo.
- Excedente: el kWh no encuentra consumo y se vierte a la red. Vale lo que tu contrato diga que vale — y siempre menos que el kWh autoconsumido.
Esa asimetría es la regla número uno de la economía del autoconsumo: un kWh autoconsumido vale sistemáticamente más que un kWh vertido. Todo lo demás — dimensionado, baterías, gestión de cargas — son maneras de mover kWh del segundo grupo al primero.
Cómo funciona la compensación de excedentes
El mecanismo habitual en empresas con instalaciones medianas es la compensación simplificada de excedentes (RD 244/2019): al final del mes, los kWh vertidos se valoran al precio pactado con tu comercializadora y se descuentan del término de energía de la factura. Tres detalles que cambian el resultado:
- El precio del excedente es contractual. En contratos indexados suele referenciarse al mercado horario; en fijos, a un precio pactado. No es un valor regulado único: está en tu contrato, y se negocia igual que el resto de condiciones.
- La compensación tiene tope mensual: puede dejar el término de energía a cero, pero la factura no se vuelve negativa — el excedente que sobrepase el tope ese mes no se paga. Generar mucho más de lo que consumes no convierte la cubierta en un negocio de venta de energía.
- Compensa energía, no peajes fijos ni potencia: el término de potencia y el resto de conceptos fijos se pagan igual.
Para instalaciones grandes o con vocación de ingreso existe el régimen de venta de excedentes — figura distinta, con alta como productor y fiscalidad propia. Si tu excedente es tan grande que la venta parece atractiva, la pregunta previa suele ser otra: ¿está bien dimensionada la instalación?
Las dos cifras que lo resumen: ratio de autoconsumo y autarquía
Dos métricas, las dos calculadas sobre la curva horaria real (no sobre totales anuales):
- Ratio de autoconsumo: qué parte de lo generado se consume in situ. Bajo = instalación grande para tu perfil (o cargas mal repartidas).
- Autarquía: qué parte de tu consumo total cubre la generación. Es el número que baja tu factura — y el que se estanca si añades paneles a un perfil que no acompaña.
Ambas dependen del solape entre tu actividad y las horas de sol, así que se mueven con decisiones operativas: desplazar procesos programables al mediodía, escalonar cargas, enfriar o bombear en horas solares. A menudo, subir el autoconsumo unas décimas con operación cuesta cero euros — frente a una batería que cuesta muchos.
Vigilar la instalación: generación esperada vs real
La producción de un kWp sigue una curva estacional muy marcada (en España peninsular, el mes pico de verano produce en torno al doble que diciembre). Esa curva esperada es la referencia de mantenimiento: si la generación real se separa de la esperada de forma sostenida, algo pasa — suciedad, sombras nuevas, un string desconectado, un inversor degradado. Sin esa comparación mensual, las averías parciales pueden pasar inadvertidas durante meses: la instalación «funciona», solo que produce menos de lo que debería.
Y la factura: líneas nuevas y decisiones que reabrir
El autoconsumo añade conceptos a la factura — línea de compensación, en su caso peajes de generación — y cambia tu perfil de compra a red, lo que reabre decisiones que ya tenías tomadas: el reparto por periodos, las potencias contratadas y la comparación indexado o fijo sobre la curva nueva. La comprobación de que la compensación está bien aplicada se hace como todo lo demás: línea a línea, contra los datos medidos.
Solutz lleva esta contabilidad en la ficha de cada suministro con autoconsumo: sincroniza generación, autoconsumo y excedente, calcula el reparto y la autarquía sobre la curva real y compara la generación con la esperada para tu potencia instalada — si se queda corta de forma sostenida, te avisa. La compensación se comprueba además al auditar cada factura, con el tope mensual del RD 244/2019. Un control mensual independiente de quien te instaló las placas o te factura, sin hojas de cálculo.