Qué es la energía reactiva
Motores, transformadores, balastos y equipos de soldadura necesitan crear campos magnéticos para funcionar. La energía que usan para eso no se convierte en trabajo útil: oscila entre la red y el equipo, ida y vuelta, cada ciclo. Esa es la energía reactiva, y se mide en kVArh (la activa, la que sí trabaja, en kWh).
Aunque no «consume» en el sentido habitual, la reactiva ocupa capacidad real de la red: obliga a sobredimensionar cables y transformadores y aumenta las pérdidas. Por eso la regulación la penaliza a partir de un umbral: no es un castigo arbitrario, es el coste de transportar energía que no produce nada.
Cuándo se penaliza: el factor de potencia
La relación entre energía activa y reactiva se resume en el factor de potencia (cos φ). Con cos φ = 1, todo lo que circula es trabajo útil; cuanto más baja, más reactiva arrastra tu instalación.
El umbral regulado (RD 1164/2001, art. 9.3, con los precios de la Circular 3/2020 de la CNMC) es cos φ = 0,95. En términos de contador, que es como se comprueba en la práctica: tu reactiva empieza a penalizarse cuando los kVArh superan ≈ el 32,9 % de los kWhdel mismo periodo de facturación (tan φ > 0,3287). Se factura solo el exceso sobre ese umbral, en todos los periodos salvo el valle, con un precio regulado por kVArh escalonado: un tramo para cos φ entre 0,95 y 0,80 y otro más alto por debajo de 0,80 (cuanto peor el factor de potencia, más caro el kVArh de exceso).
La comprobación rápida con tu propia factura:
- Busca los kVArh facturados (línea «reactiva» o «cos φ»).
- Divide kVArh entre kWh del mismo periodo.
- Si el resultado supera 0,3287 (≈ 0,33), estás pagando penalización — y la pagarás todos los meses hasta que compenses la instalación.
De dónde sale la reactiva
- Motores asíncronos (compresores, bombas, ventiladores, cintas), sobre todo trabajando a media carga.
- Transformadores en vacío: un transformador conectado sin apenas carga sigue magnetizándose y generando reactiva.
- Iluminación con balasto electromagnético (naves antiguas con fluorescencia o descarga).
- Equipos de soldadura y hornos de inducción.
Cómo se elimina: compensación con condensadores
La reactiva es de las pocas líneas de la factura que se puede eliminar por completo, porque la solución es eléctrica, no contractual: una batería de condensadores genera localmente la reactiva que tus equipos necesitan, de modo que deja de circular por la red — y de medirse en tu contador.
- Compensación centralizada: una batería con regulación automática por escalones en la cabecera de la instalación. Es la opción habitual cuando las cargas varían a lo largo del día.
- Compensación individual: condensadores fijos junto a los equipos grandes que más reactiva generan (un motor concreto, un transformador).
El dimensionado (cuántos kVAr y cuántos escalones) debe salir de tus lecturas reales de reactiva por periodo — no de una estimación sobre la potencia instalada — y la instalación corresponde a un instalador autorizado. La inversión es única; la penalización, mensual: el cálculo de si compensa se hace comparando ambas con tus propios datos, y la verificación es inmediata: en la primera factura tras la instalación, la línea de reactiva debe desaparecer.
Cómo saber si te afecta hoy
Mira las últimas doce facturas: la penalización por reactiva suele ser estacional (más carga de climatización, menos actividad en agosto…), y una sola factura puede engañar en ambos sentidos. Si prefieres ir a la fuente, las lecturas de reactiva de tu contador están en Datadis, junto a la curva de activa, y permiten reconstruir la penalización periodo a periodo. Si vas a revisar la factura completa, no solo la reactiva, sigue la guía de lectura línea a línea.